Prueba, error

Tormenta vida
cae en la rueda de mi balance
y el maldito trance
de tus despedidas.

Astuta mirada
desviste olas de mi destierro
y de golpe cierro
tus ruinas porfiadas.
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La llamada

Me despiertas el alma con un soplo de vida

¿Dónde dirijo estas ganas de opacidad?
de desenfreno,
olas caídas en el desconsuelo
de mi mirada triste.

Remedos de humanidad
refugio del calor en las huestes de la paz.

Duermen,
deja que duerman.

Por ahora está bien.

De tiempo abrazarán al otro,
de pronto pedirán auxilio
el yunque caerá pesado en sus espaldas
y gritarán
¡y cómo!

Los desvistes de sus personajes
de la ropa de su adultez.

Como niños en fuga
camino a ti o en sentido opuesto
pero nunca con otro destino.

O somos luz
o somos sombra.

Por ahora

por ahora me bastan este mar de palabras
de ocasiones forzadas
y aliento de sal

por ahora me aprieta al rumor de otros años
de deseos asfixiados
e inaudito temblor

por ahora me sirve esta grieta en el tiempo
el embrujo del viento
que a tu fuente me aprieta

por ahora el instinto me dirige los sueños
otro canto sin dueño
en tus caricias extinto

por ahora en silencio me descubren tus luces
y no caigo de bruces
mas tampoco te tengo

por ahora me rindo a este intento de amarte
y si es punto y aparte
que mejor sea eterno

En tus acordes

Llévame a la frontera
que miran tus ojos ausentes
llévame donde el trino
de tu voz se hace presente
ponme en tu mano franca
que me dibuja el ayer silvestre
que me pone en carne viva el corazón
dame tu siempre.

Sacúdeme la angustia
de mi cotidiana vida
arráncame el vacío
que dejaron las heridas
déjame envuelta en canto la ilusión
no más fatigas
tu melodía transporte mi alma
fuera de estas cuatro esquinas.

Envuélveme en tus acordes
restituye en mí la paz
corrige mis intentos de mirarte
si no estás
déjame tu bastón
y toma el brazo que jamás
permitirá un tropiezo
de tu musical andar.

A escena

Inspiro hondo
y reparo de nuevo en mis límites
no soy este paisaje
ni siquiera la pausa previa a la actuación.

Nadie conoce la primera línea de mi antifaz
ninguno intuye el personaje de hoy
su indiferencia apremia
debo arrancar la voz de estas cuerdas forzadas
de este nudo en mi desventura.

Aprieto el amuleto en las manos
y la fuerza vital de las cuentas
empapa la inmundicia del piso
y este aroma.

Sola y la primera escena
trago esta sustancia de mar
los miro fijo y los conozco ya.

¡Cuánta podredumbre este escenario!
pero el vestuario regio
estoy lista
aunque nadie aplaudirá
a una vendedora de dulces.

No me rindo

De nuevo la visita de la serpiente
pretende devorar mi misión
aniquilar los miembros
que anhelan
que inspiran el sueño
de esta vida atroz

su susurro es el eco de sirenas de ayer
que enmohecieron mis ganas
de ser grito
palabra
acaso intento de dibujar sonrisas
descifrar miradas.

Lo siento,
no funcionará su veneno
me protegen los rostros que acompañan mi camino
los ecos de eternidad de sus historias
el multicolor de sus vidas
cantar de sus versos
el profundo misterio de su esperanza

y aquí estoy,
con el lápiz afilado
mirada atenta
corazón expectante
y el convencimiento pleno
que retratarlos
es tarea apremiante de mi poesía.

Atardecer

Y si ocurriera que hoy
sólo por hoy
te desvistes las mentiras
me miras por fin
cercana y plena
con las ganas prendidas
la cama hecha girones
terminamos de pie
o de espaldas al pasado
que angustió otras prendas.

Si ocurriera que decides
mostrarte tal cual fuiste aquella vez
que en el anhelo del viento
te me dieras liviana
sin más equipaje
que el brillo en tus labios
sin más música
que la de mi voz
sin credo,
ni estación.

Y si en este abrazo
nos perdemos por siempre
despegamos del ruido,
de la mediocridad
nos fundimos en llanto
y atrapamos canciones
entre cada gemido de tu corazón
si ocurriera esta tarde
si ocurriera, mi amor
yo sería tu horizonte,
tú serías mi sol.